Lewandowski juega con la ansia de un novato y la prudencia de un fogueado que acaba de cumplir 34 abriles. El apegado ha descubierto con asombro a un punta que no solo marca goles como cuando estaba en el Bayern, sino que dirige a un equipo huérfano de Messi. El polaco no descansa, juega los partidos difíciles y fáciles, revienta la red con su puntería, reparte asistencias, comete faltas como un defensa y lee el deporte como un medio, convertido en un futbolista total, por suerte para el Barça. El repertorio de Lewandowski ilustró el estreno europeo en el Camp Nou.

bcnBarcelona
5
Ter Stegen, Koundé, Alba, Sergi Roberto (Piqué, min. 45), A. Christensen, Pedri (Gavi, min. 74), Kessié Franck (Pablo Torre, min. 80), Frenkie De Jong, Ansu Fati (Ferrán Torres , min. 65), Lewandowski y Ousmane Dembélé (Depay, min. 74)
vik Conquista Pilsen
1
Victoria Pilsen
Jindrich Stanek, Ludek Pernica, Hejda, Milan Havel, Vaclav Jemelka (Libor Holik, min. 85), Adam Vlkanova, Pavel Bucha, John Mosquera (Erik Jirka, min. 78), Jan Sykora (Vaclav Pilar, min. 78), Lukas Kalvach y Tomas Chory (Fortune Akpan Bassey, min. 65)
metas 1-0 min. 12: Kessie Franck. 2-0 min. 33: Lewandowski. 2-1 min. 43: Jan Sykora. 3-1 min. 47: Lewandowski. 4-1 min. 66: Lewandowski. 5-1 min. 70: Ferrán Torres.
Árbitro Lorenzo Visser
tarjetas amarillas Ludek Pernica (min. 3), John Mosquera (min. 26), Tomas Chory (min. 55) y Vaclav Jemelka (min. 61)

La gala del punta centro acaparó un aproximación agradecido para la cariño barcelonista. Incluso el propio equipo azulgrana parecía ser un espectador de la Espectáculo Lewandowski. Los jugadores del Barcelona acompañaron su recital de delanteros con una aspecto intachable delante la impotencia del Viktoria Plzen. No se debe subestimar la elegancia de Dembélé y la elasticidad de Koundé. Los fanales de la cariño, sin bloqueo, no dejaron de seguir a Lewandowski tras el pitido obligado contra el himno de la Champions.

los 9 El Barça lleva ya 89 goles en 107 partidos, tras los tres que hizo delante el campeón checo, y está en el podio de máximos goleadores del torneo liderado por Cristiano Ronaldo con 141, seguido de Messi, que suma 125. Y supo marcar un cuarto si Ansu Fati no hubiera reivindicado a ciegas su condición de artillero antaño de ser sustituido cuando Xavi ya pensaba en el Cádiz y por supuesto en Múnich, el partido que el martes será un batalla único tanto para el Barcelona como para Lewandowski.

Xavi ya ha cambiado a medio equipo respecto al que goleó a Sevilla y Valladolid porque pensaba en el Bayern. Tocó la defensa, el mediocampo y la delantera y, sin bloqueo, la nota no fue la titularidad del Alba, ni la de Ansu Fati y menos el puesto de medio central de Frenkie de Jong, sino la sustitución de Piqué. El central no jugaba, ni calentaba, pero vigilaba y entrenaba antaño y luego de los partidos, hasta que el técnico le soltó en el refrigerio a Sergi Roberto. Las rotaciones no afectaron al plan ofensivo del Barça. Le pespunte con juguetear a Lewandowski.

Los azulgrana tomaron el balón, cargaron el deporte de ataque y defendieron con más belicosidad que orden porque el partido tomó el rumbo que Dembélé quería desde el inicio. La conducción se alternó con pérdidas de balón y hubo más saques de cumbre que ocasiones contra Stanek. Nadie imaginaba un gol de córner teniendo en cuenta la cúspide y corpulencia de los atletas del Viktoria hasta que Dembélé colgó el cuero al ámbito desde el banderín derecho del ataque del Barcelona y de la inicio de Koundé se fue a la de Kessié para cantar el 1-0.

Koundé aparece como asistente en los últimos goles del Barça. El francés domina las áreas, tan solvente en las suyas como en el rival, más firme que Christensen. El danés fue corto por Mosquera con un codazo tras un doble brinco rebaño por los checos que no acabó en penalti por la intervención del Var. El árbitro concedió el penalti y expulsó a Christensen luego de que barrió al colombiano en la caída delante las quejas de los jugadores del Barcelona. El árbitro se corrigió y amonestó a Mosquera.

La putada dejó atónitos a los catalanes hasta que apareció Lewandowski. El polaco recibió de Sergi Roberto en el observador del ámbito, controló el balón, se orientó y lo colocó adjunto al poste izquierdo de Stanek: 2-0. Lewandowski no descansa, implicado como vaivén y como componente, tan efectivo como sensacionalista como se notó luego en un taconazo que no pudo rematar Pedri y más tarde al rematar un centro de Dembélé: 3-1. Los dos disparos del punta habían perfecto en gol para desgracia del reclamado Stanek.

Lewandowski apareció a tiempo para anotar el momento del partido, cuando convenía afianzar la vencimiento, además cuando Viktoria lo discutía con un gol de Sykora tras un mal rechace de la defensa azulgrana y un centro de Jemelka, y finalmente para coronar su propia gala y una excelente maniobra de Ferran. El polaco abrazó entonces desde el inicio a un notorio ensimismado y acabó hipnotizado con un botellín gol en un revés de Ferran tras un zurdazo celestial de Dembélé. Cero mejor que el 5, el dígito mágico del Barcelona, ​​para destacar una gran oscuridad para la cariño, para el técnico, para los jugadores —incluso debutó Pablo Torre— y para Xavi. El Barça viaja de goleada en goleada montado en el cañón de Lewandowski: 0,83 goles de media en Champions.

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