Peiter Zatko, el quimérico hacker convertido en patrón de seguridad de Twitter, acusó a la red social de «engañar» a todos con los problemas de ciberseguridad de la empresa frente a un comité del Senado de EE. UU. el martes. En una dura intervención ha inculpado a los directivos de la empresa de ser conscientes de los problemas y ocultarlos, poniendo los datos de sus usuarios a disposición de servicios de espionaje y posibles atacantes. Las acusaciones, ya recogidas en una denuncia a los reguladores surgida hace unas semanas, llegan en pleno proceso de traspaso de la compañía a Elon Musk. Los accionistas han aceptado definitivamente la operación este martes con una abrumadora mayoría del 98,6%, pero el magnate ahora se niega a comprar la empresa citando, entre otras, las acusaciones de Zatko.

“Desde noviembre de 2020 hasta enero de 2022 fui miembro del equipo de trámite de Twitter. En mi función, era responsable de la seguridad de la información, la privacidad, la ingeniería, la seguridad física, la tecnología de la información y el soporte mundial de Twitter. Estoy aquí hoy porque el liderazgo de Twitter está engañando a los encargados de formular políticas públicas, a los reguladores e incluso a su propia congregación directiva». Zatko ha comenzado su aparición.

Según el exgerente, las fallas de seguridad cibernética de Twitter lo hacen pusilánime a los ataques, «causando un daño actual a personas reales». «Cuando una plataforma de medios influyente puede hallarse comprometida por adolescentes, ladrones y espías, y la empresa crea repetidamente sus propios problemas de seguridad, eso es un gran problema para todos nosotros», dijo. “Cuando presenté evidencia concreta de estos problemas fundamentales al equipo de oficina, y en repetidas ocasiones hice sonar la rebato… el equipo de oficina optó por engañar a su congregación directiva, accionistas, legisladores y al divulgado en lado de atracar los problemas”, dijo.

En parte, argumenta Zatko, los gerentes estaban mal equipados para comprender los problemas. «Pero lo que es más importante, los incentivos de sus ejecutivos los llevaron a priorizar las ganancias sobre la seguridad», explicó. Parafraseando al escritor Upton Sinclair, dijo: «Es difícil obtener que un hombre entienda poco cuando su salario depende de que no lo entienda».

La empresa ha inculpado a Zatko de hacer en venganza por su despido y dice que su trabajo no fue satisfactorio. Zatko lo niega: “No hice las revelaciones en mi denuncia por despecho o para dañar a Twitter. Acullá de ello, sigo creyendo en la representación de la empresa y su éxito. Pero ese éxito solo puede aparecer si se protege la privacidad y la seguridad de los usuarios de Twitter y del divulgado”, señaló.

un infiltrado chino

Según el regente, los empleados de la empresa tienen demasiado camino a todos los datos de los usuarios. Ha indicado a los propios senadores que sus datos están en peligro y además ha asegurado que al menos un miembro del espionaje chino trabajaba en la empresa y luego tenía camino a datos privados potencialmente comprometedores.

El CEO de Twitter, Parag Agrawal, se ha torpe a comparecer frente a el comité del Senado que estudia los posibles problemas de seguridad de Twitter, alegando que esto podría dañar los intereses de la compañía en medio de una batalla permitido contra Elon Musk.

El magnate envió una carta el 8 de julio diciendo que estaba incumpliendo el acuerdo de adquisición porque Twitter tenía demasiadas cuentas de afortunado falsas, un argumento que no resultó muy convincente y siquiera se sustenta en las acusaciones de Zatko. La red social le ha demandado frente a un tribunal de equidad de Delaware para hacer cumplir el acuerdo de adquisición de la compañía por unos 44.000 millones de dólares. Después, al enterarse de la denuncia del exjefe de seguridad, Musk envió una segunda carta de ruptura a finales de agosto diciendo que esas denuncias revelaban un incumplimiento de los acuerdos de fusión. Y aún tiene que destinar una tercera carta de despido al enterarse de la indemnización por despido de 7,75 millones de dólares que recibió Zatko.

En el acuerdo de fusión, Twitter afirmaba que cumplía con la carta actual y que había comunicado información verídico a los supervisores sobre su situación y sus riesgos, lo que cuestiona la denuncia de Zatko. En el acuerdo de fusión, Twitter además garantizó que había revelado «cualquier fraude conocido por la empresa, ya sea material o no, que involucre a la dirección u otros empleados que tengan un papel importante en el control interno de la empresa sobre los informes financieros». ”. Ahora, Musk asegura que esa afirmación era falsa y, por lo tanto, un incumplimiento. Twitter contesta que las acusaciones de Zatko «están plagadas de inconsistencias e imprecisiones y carecen de un contexto significativo» y sondeo hacer cumplir el acuerdo.

Los accionistas de la red social han aceptado formalmente la operación en la congregación celebrada este martes, aunque ya este lunes los votos favorables bastaron para darla por aprobada. Una abrumadora mayoría del 98,6% de los accionistas que han votado lo han hecho a confianza de la traspaso, según los resultados preliminares informados por la empresa. Musk, que no pareció participar en la votación, estaba ofreciendo 54,20 dólares por energía y las acciones cotizan aproximadamente de 41 dólares, por lo que la referéndum estaba clara para los accionistas. Según Twitter, eso obligaría a Musk a cerrar la operación en dos días, pero ahora dependerá del entendimiento previsto para la semana del 17 de octubre si se lleva a agarradera o no.

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