José Luis Albarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda, en una imagen de archivo.Alejandro González (AP)

Un sentenciador ha absuelto a José Luis Albarca del secuestro de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, en Iguala, Liante, en septiembre de 2014. Corregidor del municipio en el momento del atentado contra los estudiantes, detenido en noviembre de ese mismo año, seguirá en prisión. La Fiscalía acusa a Albarca, cuadro emergente del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en ese entonces en Liante, de al menos dos asesinatos, adicionalmente de ser parte de la red criminal de la región. En total, el anciano político se enfrenta a otros tres procesos judiciales.

El subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, a cargo de la comisión presidencial que investiga el caso ayotzinapaHa publicado un par de mensajes en Twitter criticando la absolución. “El sentenciador de Tamaulipas Samuel Ventura Ramos, que liberó a 77 presuntos responsables de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, absolvió hoy a José Luis Albarca, uno de los principales implicados en la desaparición de los jóvenes. La Fiscalía tiene nociones suficientes para apelar este lamentable acto de impunidad”, ha escrito.

En el noticia de la comisión, presentado en agosto, se dedicó una sección exclusivo a los jueces que han manido los juicios por el ataque contra los estudiantes a lo generoso de los primaveras. El documento critica la dispersión de procesos, estableciendo así “criterios diferenciados y discrecionales de los jueces en la interpretación de los hechos”. Del sentenciador Ventura Ramos, adicionalmente de la huida de los 77 por supuestas torturas, se dice: “Ha devaluado la audición que hizo la DEA en Chicago”, en narración a la investigación de la agencia antidrogas de los Estados Unidos de América. red criminal de Iguala.

Albarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda, fueron los protagonistas de una de las primeras detenciones mediáticas del Gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018) en el situación de las investigaciones por el caso ayotzinapa. Ya entonces, los investigadores consideraron que el corregidor de Iguala estaba detrás del ataque contra los estudiantes normalistas, de ahí la delación de secuestro. La duda ahora es si la coetáneo oficina de la Fiscalía apelará, como pide Encinas, o si presentará una nueva delación, por el crimen o desaparición forzada de los muchachos.

Pese a todo, la salida de Albarca no parece una posibilidad cercana. Por otra parte del secuestro de los 43, la antigua Fiscalía lo acusó del crimen, en 2013, de dos líderes sociales de la región de Iguala, Arturo Hernández Cardona y Justino Carvajal Salgado. La dependencia además señaló la relación de Albarca con el colección delictivo Guerreros Unidos, que había operado en dominio la desaparición de los 43. Por este postrer asunto, la Fiscalía lo acusó de crimen organizado.

Albarca y Pineda fueron encarcelados entonces y desde entonces no han vuelto a la calle. En ese momento, una de las primeras hipótesis del atentado apuntaba a la política locorregional. El 26 de septiembre, los estudiantes llegaron a Iguala para tomar autobuses para delirar días posteriormente a la Ciudad de México y participar en las marchas conmemorativas del 2 de octubre. Ocurrió, sin confiscación, que la venida del contingente estudiantil a Iguala coincidió con un acto político de Pineda, quien preparaba su asalto a la presidencia municipal.

En esa razonamiento, el ataque de Guerreros Unidos, en cuya estructura se encontraban familiares de Pineda, respondió al supuesto amenaza estudiantil. Sin confiscación, esta hipótesis ha perdido fuerza a lo generoso de los primaveras. Recientemente, la comisión que investiga la caso ayotzinapa Lo descartó totalmente y señaló que la teoría más verosímil era que Iguala era un importante centro logístico para el narcotráfico en ese momento. Y los autobuses, parte fundamental de la abastecimiento.

En su noticia sobre el caso, la comisión señaló a Albarca como responsable de la suerte de los estudiantes. Dice el documento: “A1 dio la orden de recuperar la mercadería: ‘se joden a todos a su antojo’. A1, dijo el subsecretario Encinas, es José Luis Albarca. Según el noticia, Albarca envió mensajes como el previo o este postrer: “Mátenlos a todos, Iguala es mía”. El noticia, que califica el ataque como un crimen de Estado, concluye que no hay motivos para creer que los estudiantes siguen vivos.

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