No habrá acuerdo del Consejo Universal del Poder Sumarial (CGPJ) para renovar el Tribunal Constitucional hasta, al menos, finales de mes. Esta es, al menos, la intención del sector conservador que en la reunión mantenida este miércoles con los progresistas ha comunicado que su congregación no volverá a reunirse hasta el próximo miércoles 28 de septiembre, un día ayer del próximo pleno ordinario del CGPJ y la invitado del comisario europeo de Neutralidad, Didier Reynders, que tiene previsto reunirse con el Gobierno, la examen y el presidente del Consejo, Carlos Lesmes. Los consejeros propuestos por el PP alegan que los nombramientos exigen que rija «el principio de efectividad y no el de aprieto». Delante su negativa a acelerar la negociación, los progresistas han despierto que no son responsables del retraso que se está produciendo en el designación de los dos magistrados Constitucionales, que por ley tenía que haberse hecho ayer del 13 de septiembre.

Los diputados propuestos por el PP asimismo han insistido en que no han recibido «ninguna candidatura oficial ni particular» interiormente del congregación, más allá de «un puro contacto breve, informal e original mantenido por una sola persona con un diputado a título individual». Magistrados del Supremo consultados por EL PAÍS han admitido su interés por dar el brinco al Tribunal Constitucional, pero el pedrusco conservador del Consell no los considera sus candidatos y no se ha puesto en contacto con ellos.

La invitado del comisario Reynders, anunciada la semana pasada, se había convertido en los últimos días en una de las excusas que alegaban algunos diputados conservadores para negarse a pactar ayer de esa término los dos nombramientos pendientes. Hasta ahora, sin incautación, solo algunos aludían a esa posibilidad, mientras que otros se mostraban partidarios de avanzar en las conversaciones y, de ser posible, alcanzar al pleno ordinario del 29 de septiembre con los nombramientos realizados. Pero la confirmación este miércoles de que los diputados propuestos por el PP no volverán a reunirse hasta el día 28 marca una nueva vencimiento del ala más dura de este sector, inicialmente opuesta a estos nombramientos porque rechaza la reforma admitido que ha devuelto al Consejo las competencias. para nombrar a los magistrados del Tribunal Constitucional, pero mantiene el veto para nombrar a los del Tribunal Supremo (que tiene 14 vacantes de un total de 79 escaños).

Los conservadores, en un escueto comunicado difundido tras la reunión del miércoles, no justifican el retraso de su próxima reunión ni aluden a la invitado de Reynders ni al pleno del Consejo del día 29. Se limitan a explicar que han comunicado al otro pedrusco que su congregación no volverá a reunirse hasta el día 28. Y advierten: «Hemos demostrado que la pertinencia de estos nombramientos exige que rija el principio de efectividad y no el de aprieto».

Delante esta posición, asimismo expuesta durante la reunión de este miércoles, los progresistas han dejado constancia de que no son responsables de las consecuencias del retraso en los nombramientos que la ley les obligaba a realizar ayer del 13 de septiembre. Los miembros de este sector han emitido un comunicado en el que afirman que se ha verificado «una diferencia en cuanto al tiempo». “Por nuestra parte, hemos reiterado nuestro deseo de alcanzar a dicho acuerdo en el último tiempo posible y siempre ayer del pleno convocado para el 29 de septiembre”, explican. Y agrega: “Sin incautación, una vez más nuestros interlocutores nos han dicho que a la término no están en condiciones de presentar candidatos; y que no consideran que la designación deba tener oficio en el Pleno del día 29. Asimismo, no ha sido posible fijar una término para una nueva reunión ayer del día 29″.

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Pese a las evidencias de que los conservadores están retrasando el acuerdo, los miembros de este sector presentes en la reunión (José Antonio Ballestero y Carmen Llombart) han manifestado su «firme» compromiso con el cumplimiento de la ley que les obliga a nombrar dos magistrados de la corte de garantías. En el comunicado emitido no explican por qué posponen el designación, pero miembros de este pedrusco sostienen que es mejor no hacerlo hasta la invitado del comisario europeo por si se muestra inclinado a alguna de las condiciones que han intentado los conservadores. imponer. en la negociación, como devolver al Consejo las facultades para todos los nombramientos discrecionales o que el pacto para nombrar a los magistrados del Tribunal Constitucional se haga en paralelo a la renovación del víscera de gobierno de los jueces, cuyo mandato expiró en diciembre de 2018 Cero indica que Reynders va a respaldar estas demandas, ya que, hasta ahora, Bruselas, con el comisario de Neutralidad a la cabecera, siempre ha insistido en que la prioridad es desbloquear los órganos constitucionales sin imponer condiciones.

En la reunión del miércoles había una registro de candidatos sobre la mesa por primera vez. Todas ellas han sido aportadas por el sector progresista, que en un intento de encaminar las conversaciones con destino a el debate sobre los nombres que deben desembocar en el designación de dos nuevos miembros del tribunal de garantías, ha recopilado las candidaturas del Supremo afines. magistrados, sino asimismo la del resto de jueces del suspensión tribunal de distintas tendencias que se han dirigido a este colectivo oa Lesmes para postularse al Tribunal Constitucional. Entre ellos, hay al menos dos magistrados de larga trayectoria y de clara tendencia conservadora: Rafael Fernández Valverde (magistrado y miembro del Consejo a propuesta del PP hasta que se jubiló el pasado mes de marzo) e Inés Huerta (de lo Contencioso-Oficinista Cámara). Esta última no figuraba en la registro de nueve nombres enviada la semana pasada por los progresistas al resto del cuerpo, pero según fuentes de este sector, ella misma ha enviado esta semana su currículum a todos los miembros para que la tengan en cuenta. cuenta en la negociación.

Los conservadores, sin incautación, insisten en que no han recibido «interiormente del congregación» ninguna candidatura oficial o particular, y que sólo ha habido un «breve, informal e original contacto mantenido por una sola persona con un miembro a título individual». Los integrantes de este congregación asimismo advierten que no se sienten vinculados por ningún de los nombres que los progresistas han traído a la reunión, ni por otros magistrados conservadores que, según publica EL PAÍS, se han ofrecido como candidatos. “Solo serán propuestos como tales aquellos candidatos seleccionados luego del investigación y deliberación de nuestro congregación. Para ello, el congregación buscará a aquellos aspirantes que, por su excelencia, considere idóneos para tan incorporación magistratura”, afirman en el comunicado difundido tras la reunión.

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