Imagina que acabas de tener un contratiempo de tráfico. Te golpeas la vanguardia con fuerza y ​​estás sangrando. Es posible que tenga una esguince en la vanguardia. En España puedes encontrar un entendido que te ayude en menos de una hora: una ambulancia o un helicóptero medicalizado te llevará al hospital más cercano donde trabaje un neurocirujano. En Sierra Leona, nadie podía ayudarte. Allí, como en otros 30 países del mundo, no ejerce ningún. Su suerte sería tan desequilibrada si le hubieran diagnosticado un tumor cerebral o una hemorragia.

No todos los sistemas de vigor están preparados para hacer frente a las enfermedades y lesiones neurológicas. Existen profundas desigualdades en los posibles que los países destinan a la atención de estos pacientes. La neurociencia universal es un radio del conocimiento que integra la medicina, la cirugía, la psicología, la biología o la finanzas para estudiar la ciencia del sistema nervioso y contribuir al cambio social. Y muestra que los problemas neurológicos son un desafío social creciente en todo el mundo. Solo en la Unión Europea, el número de primaveras perdidos atribuibles a trastornos neurológicos fue de 21 millones en 2017. El impacto social de enfermedades neurológicas degenerativas como el Alzheimer ha aumentado en sociedades envejecidas como la española. A su vez, la incidencia de enfermedades neurológicas como la hidrocefalia pediátrica es longevo en los países pobres que en los países ricos.

Solo en la Unión Europea, el número de primaveras perdidos atribuibles a trastornos neurológicos fue de 21 millones en 2017

los Cátedra VIU-NED de Neurociencia General y Cambio Social -creada hace un año por la Universidad Internacional de Valencia (VIU) y la fundación valenciana Neurocirugía, Educación y Exposición (NED)- búsqueda estudiar estas desigualdades, centrándose en comprender los problemas asociados a las enfermedades cerebrales y otros trastornos neurológicos en personas de escasos posibles. países . Reúne a especialistas de diferentes ramas de las neurociencias con el fin de promover la docencia, la investigación y la divulgación en este campo de estudio.

Pero, ¿cómo puede el conocimiento contribuir al cambio social? Esta relación se aprecia mejor cuando hay muchos problemas pero pocos expertos para tratarlos. En estos contextos, pequeños avances pueden conseguir un gran impacto en la sociedad. Por ejemplo, formar un neurocirujano más en Japón -el país con longevo densidad de neurocirujanos por natural del mundo- difícilmente cambiará la atención sanitaria que reciben los japoneses. Sin requisa, hacerlo en Sierra Leona puede ser la diferencia entre la vida y la homicidio para cientos de personas con diagnosis neurológico.

Como lo muestra un estudiar publicado en la revista La sangradera, las micción quirúrgicas de la población mundial son enormes. En 2015, la Comisión Mundial de Expertos en Cirugía estimó que 5000 millones de personas seguían sin ataque a una atención quirúrgica segura y asequible. En los países de bajos ingresos, las puertas de un quirófano están cerradas para nueve de cada 10 personas. Por ello, la Cátedra VIU-NED da prioridad al software Cirugía General 2030una iniciativa internacional que búsqueda mejorar la atención quirúrgica de las poblaciones más desfavorecidas.

En países de bajos ingresos, las puertas de un quirófano están cerradas para nueve de cada 10 personas

Una forma de cambiar esta efectividad es capacitando a especialistas locales; en particular, en aquellas subespecialidades complejas como la neurocirugía, en las que las carencias son más extremas. La Cátedra VIU-NED está formando a profesionales sanitarios africanos, con longevo presencia en Zanzíbar (Tanzania), donde la Fundación NED tiene su sede sanitaria. La primera mujer neurocirujana en la historia de Zanzíbar, la Dra. Muly, se está formando allí. Encima, la cátedra promueve la investigación sobre el choque de pacientes neurológicos en sistemas de vigor de bajos posibles. De esta guisa, la investigación, la docencia y la formación clínico-quirúrgica se combinan para promover el cambio social.

Más allá de esta experiencia, la neurociencia universal tiene el potencial de variar nuestras sociedades. Sabemos cada vez más sobre cómo funciona el cerebro y por qué defecto cuando se enferma. Cada semana se publican nuevos tratamientos experimentales. Hoy en día existen más grupos de investigación que intentan resolver problemas que antaño parecían inalcanzables. Todo esto puede servir para mejorar nuestra vida, especialmente donde la pobreza suele matar antaño que la enfermedad.

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