“Zorras, salid de vuestras madrigueras como conejos, sois putas ninfómanas, os prometo que vais a follar todas en la capea. ¡Vamos Ahuja!”, grita un imberbe desde una ventana, y acto seguido comienzan a levantarse las persianas de la presencia, y decenas de muchachos comienzan a abroncar y chocar. Esta terrible terreno se vivió el pasado domingo en el colegio masculino Elías Ahuja, adscrito a la Universidad Complutense de Madrid, y los insultos lanzados por los hombres, vecinos de este centro, fueron lanzados contra las jóvenes que viven en el colegio Santa Mónica, femíneo. . El video ha corrido como la pólvora en las redes sociales. La escuela se ha disculpado y explicó, en un comunicado, que el régimen interno prevé “en casos graves, como éste”, la expulsión. El director del centro ha informado de que hay un colegial expulsado, aunque no ha precisado quién es ni si la medida es definitiva o temporal. Igualmente ha asegurado que están estudiando otros casos.

La terreno ha despertado la indignación y condena de cientos de personas en las redes. Manuel García Artiga, director de la residencia, ha expresado su rechazo en Cautiverio Ser. “Condenamos absoluta, radical y totalmente estas expresiones, van totalmente en contra de los títulos de la residencia, son inaceptables e inexplicables”. Según su relato, el vigilante noctívago y él mismo fueron “a detenerlo” en cuanto supieron lo que pasaba, pero no les dio tiempo a conservarse. “No íbamos a permitirlo en tajante y ahí es donde fuimos”, dijo. “Vamos a aplicar con fuerza el régimen disciplinario de la residencia”, ha asegurado. La vicerrectora de Alumnos de la Complutense se ha desplazado este jueves al centro, donde se ha reunido con la dirección, y ha informado de que abrirán una investigación reservada. Así lo ha confirmado la propia cuenta de Twitter de la universidad, donde se ha informado de que están abriendo un «expediente informativo» y trabajarán con «las demás universidades para aplicar sanciones a los alumnos implicados».

García Artiga todavía ha dicho que los participantes en el acoso a las alumnas del colegio de al banda van a “escribir una carta pública a las colegialas ya la dirección” del centro “disculpándose”. “En tercer ocupación, hemos pensado en organizar una especie de ciclo de conferencias donde los profesionales vengan a hablarles de este tema, para concienciarles de cómo debe ser su forma de realizar en una sociedad democrática occidental española. Y cuarto, aquí tenemos mucho voluntariado, pero todos los implicados se van a hacer voluntarios para ayudar a esas personas o colectivos que están sufriendo en Madrid”, prosigue el director, en consonancia con el comunicado publicado en sus redes este miércoles. social. En ningún momento ha hablado específicamente del machismo.

El director del centro todavía ha explicado que era habitual que los miembros del colegio se asomaran a las ventanas y emitieran sonidos de animales, poco que, según ha asegurado, «todavía» persiguen. Ha afirmado que es «una forma que tienen de expresarse, pero en ningún caso refiriéndose a las niñas», en relato a las alumnas del colegio femíneo.

La Universidad Complutense, la longevo de España, recuerda a través de su sección de comunicación que el Elías Ahuja no es un colegio propio, sino adscrito a la institución. Es asegurar, que está adentro de su ciudad universitaria —tras la firma de un convenio de uso de las instalaciones y la aceptación de unas normas básicas de convivencia—, pero se las arregla sola. El plantel lamenta los hechos y anuncia que se tomarán medidas, que ahora están siendo estudiadas por la Vicerrectoría de Estudiantes.

La Ley de Convivencia Universitaria —la primera de la historia, aprobada el pasado mes de febrero— escudriñamiento concienciar sobre la igualdad de categoría y prevé la expulsión del campus en caso de acoso. En las novatadas, que cada vez son menos y están prohibidas, pero que se siguen haciendo cada septiembre, no son infrecuentes las pruebas con tintes sexuales, como salir a la calle vestidos de gallinas con un cartel que dice “me empollan”. En ocasiones se han organizado subastas nudistas; saltó a los medios uno celebrado en 2017 en el campus de la Universidad de Valiente. Los estudiantes pagaban para comprar «esclavos», los novicios, que una vez vendidos les tomaban sus apuntes, les hacían fotocopias o les limpiaban la casa. La puja terminó con dos chicas en tangas y dos chicos completamente desnudos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí